Homepage Un amor total

Si como humanos, pudiéramos entrar en el alma, en la mente y en el corazón de nuestra mascota, nos sorprenderemos de la forma incondicional y absoluta de brindar su amor y su fidelidad: sin ambigüedades, sin condiciones, sin pasado ni futuro, es decir, un amor atemporal pues sólo viven y disfrutan el presente con quienes les brindan también afecto y protección.

Sin equivocarnos podemos describir el amor entre nosotros y ellas como un sentimiento recíproco que se desarrolla en dos universos que trascienden en paralelo:

El de ellas: en donde nosotros nos convertimos en su razón de ser y existir, en su referente, su hogar, su opción de vida, sin esperar nada a cambio más que una compañía y unos cuidados básicos. Sus sentidos extraordinariamente desarrollados, incluso miles o millones de veces por encima de los nuestros, les permiten reconocer nuestra voz, nuestro olor y sentir nuestra presencia a gran distancia. Justamente nuestra presencia se hace esencial en sus vidas, de tal suerte que cuando las condenamos al abandono pueden llegar a sufrir tanto como uno mismo de nosotros. Pueden llegar a sentir el más absoluto desamparo.

Están dispuestas a esperarnos por el tiempo que sea necesario, siempre que nos ausentamos: nos esperan por horas, por días, por semanas o por todo el tiempo que sea necesario. Y cuando llegamos nos reciben con una alegría inigualable, con una fiesta de saltos y con todas esa manifestaciones y lametones que indican a las claras su extrema felicidad de volver a verte. Sí, efectivamente, la felicidad que es, entre otras, algunas de las emociones que, según los expertos, los perros experimentan de forma muy similar a nosotros.

Richard Gere en una escena de «Siempre a tu lado» film americano sobre la historia de Hachiko

Todo parece indicar que la nostalgia por la ausencia de la o las personas con quienes conviven puede despertar en nuestras mascotas un sentimiento profundo cercano a la esperanza por volverlas a ver pronto o algún día, incluso cuando ellas mueren. Para ilustrar este hecho es oportuno recordar el hermoso pasaje de la vida real: el caso de Hachikó, el perro japonés de raza akita, recordado por esperar a su amo, el profesor Hidesaburō Ueno, en la estación de Shibuya por diez largos años después de la muerte de este. El caso inspiró la película “Siempre a tu lado” del director LasseHallström a quién cautivó la maravillosa historia de amor y fidelidad y que fuera magistralmente protagonizada por el actor americano Richard Gere.

Y es que así quieren las mascotas: con incondicionalidad, sin peros, no ponen problemas a sus dueños y les aceptan tal y cual son, por lo cual resulta tan gratificante compartir la vida con los animales. No juzgan, simplemente están presentes y dan afecto, cada cual a su manera, sin más, ellos se apegan a aquel que les adopta en su vida, sea esta confortable o no, no se mueven, no huyen, al menos no intencionadamente; el vínculo perdura en el tiempo, lo merezca al dueño, o no. Es un amor quizá más puro, más infantil, más poético, más genuino, es el amor que ofrecen las mascotas a sus familias. Un amor incondicional, en fin…! un amor total!

Y desde nuestro universo: sin duda, la mascota se hace parte integral de nuestra familia; se convierte en un miembro más, casi que con los mismos derechos (aunque no deberes y obligaciones). Hoy por hoy es muy frecuente ver cómo ellas participan de casi todas las actividades familiares: van con nosotros de paseo y ellas nos acompañan cuando salimos de vacaciones; salen en las fotos, les celebramos los cumpleaños, los disfrazamos en las festividades especiales como durante el Halloween y la navidad y, en fin, llegan a tener un lugar destacado en las rutinas diarias de un hogar.

Destacamos la publicación del sitio web Salud180 (www.salud180.com) que enumera los días razones para amar a tu mascotas:

  1. Una mascota es capaz de dar mucho más de lo que recibe.
  2. Nadie te seguirá incondicionalmente a dondequiera que vayas como un perro o un gato.
  3. Tu mascota te quiere igual si eres rico o pobre, guapo/a o feo/a.
  4. Nunca te guarda rencor, aunque lo reprendas.
  5. Los animales domésticos detectan tus estados de ánimo: saben si te sientes alegre, triste, enfermo o enojado y, a pesar de ello, siempre te esperan cuando llegas a casa.
  6. Una mascota siempre te brinda compañía, aunque sea una tarántula o un pez.
  7. Si tienes hijos, aprenden a querer y respetar a los animales. Durante la infancia es la mejor etapa para enseñarle a los niños como cuidar un perro o cualquier otra mascota.
  8. Una mascota te hace reír por más extraña que sea.
  9. Se conforman siempre con la comida que le damos, sin protestar como hacemos nosotros.
  10. Sólo con la mirada aprenderás a entenderle.

 

Esa lista bien podría ser interminable. Por todas esas razones se establece un vínculo de afecto recíproco, por lo que nadie puede negar que cuando parten dejan un vacío muy difícil de llenar. Cuando esto sucede, una forma adecuada de recordarla es rendirle un homenaje online, publicando su obituario que contenga, no sólo su historia de vida, sino también fotos y videos con los cuales nos resulte fácil recordarla cada vez que nos nazca hacerlo.

Para saber cómo publicar en Mascotas en el cielo el obituario de tu mascota fallecida, por favor siga este enlace

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